Digitalízate

No hace falta rondar mucho tiempo el mundo del ciberespacio y los blogs para contraer el conocido “mal del blogger”: cuando se tiene mucho que contar, no se tiene tiempo para volcarlo en el blog y cuando sí se tiene tiempo, no se tiene nada que contar. ¡Sigh!

Y así es. Tras unas semanas moviditas vengo con una recomendación para todos aquellos, traductores o no, que utilicen Internet como su huequito personal de promoción o venta:
el marketing digital.
Hace unos días tuve la oportunidad de participar y aprender en un curso de marketing digital patrocinado por Google e IAB Spain. ¿Requisitos de participación? Diplomados o licenciados con edades comprendidas entre los 18 y los 30 años que se encuentren actualmente desempleados o que nunca hayan cotizado a la seguridad social.


El curso en cuestión es gratuito y cuenta con dos modalidades: online y presencial. Recomiendo la opción presencial en todo caso, ya que el contacto con los profesionales siempre se agradece y las clases son verdaderamente interesantes, pero entiendo que no todo el mundo puede dedicarle una semana entera a la formación (el curso es intensivo, 40 horitas de 09.00 a 18.30 durante una semana). (más…)

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Ojiplatismos varios (I)

O un anglosajón WTF did I just read.
Sí amigos, hoy es el turno de los denominados Failsubs o fallos de subtitulación que tanto me alegran esos minutos de series y películas que paso pegada a la pantalla.

Como ya describí en la sección que hice algunas semanas, la inmensa mayoría de los errores de los subtítulos se encuentran en los denominados fansubs o subtítulos traducidos por aficionados voluntarios que trabajan con nocturnidad y alevosía para que pueda visionarse el capítulo al día siguiente de la emisión del mismo en el país de origen.
En otras palabras, “vísteme despacio que tengo prisa”.



Sea como fuere, lo cierto es que los fansubs nos ofrecen a nosotros, traductores, una fuente inagotable de: “¡Buff que mal traducido está esto! ¿Cómo, que no lo has visto? Dale para atrás, ¡dale!”. Algo que se nos da muy bien (no nos hagamos los locos ahora, que todos sabemos que lo primero que hacemos con el menú de un restaurante es buscar los errores).

En la sección voy añadiendo (algunos) de los que encuentro en las series que sigo, así que para las películas haré una entrada de vez en cuando. En la entrega de hoy presento dos películas recientes: (más…)

El rincón del libro (I)

¿Es posible que una molécula -o incluso una serie de moléculas- pueda ser realmente el origen de algo tan complejo como el amor humano? ¿Existe entonces el llamado “libre albedrío” en las decisiones más importantes de nuestras vidas?
Nosotros elegimos cuándo hacemos el amor. Elegimos con quién vamos a hacer el amor y elegimos a la persona que vamos a amar. O al menos eso es lo que cree la mayoría de la gente. Pero aunque no sea cierto que el libre albedrío no desempeñe ningún papel, los seres humanos están fuertemente influidos por los compuestos neuroquímicos, por lo que en realidad el amor humano es la consecuencia de la acción de dichos compuestos en determinados circuitos de nuestra cabeza y el amor -incluso nuestra capacidad de comprometernos de verdad con el amor monógamo- que varían, según los individuos, de acuerdo con unos acontecimientos genéticos y ambientales sobre los que tenemos muy poco control. 

 

9788420684635Y hasta aquí puedo leer. “Química entre nosotros. Amor, sexo y la ciencia de la atracción” (The Chemistry Between Us. Love, Sex, and the Science of Attraction), escrito por Larry Young y Brian Alexander y traducido por Alejandro Pradera Sánchez, es uno de los libros más interesantes que he leído en los últimos años.
Como ya adelantaba en la entrada sobre el día del libro, es inmediato: cuando pensamos en “amor”, nos encanta decir que “ha sido el destino” o “estamos enamorados desde el primer segundo en que vimos a determinada persona”. No obstante, leer cómo diversos investigadores son capaces de nombrar múltiples sustancias (opiáceos, vasopresina, oxitocina, etc) que modifican y dan forma a nuestros pensamientos y conductas es apasionante.

¿Por qué las strippers ganan más dinero cuando están ovulando? ¿Por qué llamamos a nuestros ex cuando estamos borrachos? ¿Por qué nos enamoramos de las personas “equivocadas”? ¿Qué es lo que determina el sexo de las personas a las que dirigimos nuestro afecto? Las respuestas a todas estas preguntas y muchas más se encuentran en este libro, preguntas y respuestas que nos ayudan a comprender nuestra naturaleza tan naturalmente instintiva.

#ENETI2014: mi primer “tradusarao”

Ante la inminente avalancha de entradas sobre el #ENETI2014, he decidido poner mi granito de arena escribiendo unas líneas. Sí, ha pasado una semana y algo ya, pero quería dejar reposar toda la información para poder relatar brevemente mi experiencia.

Como muchos sabréis, Soria se convirtió el pasado 1 y 2 de mayo en la “meca” española en cuanto a estudiantes de TeI, recién licenciados y profesionales. En total, más de 350 personas se reunieron para celebrar el XI Encuentro Nacional de Estudiantes de Traducción e Interpretación o ENETI2014, evento organizado por la facultad de TeI de la Universidad de Valladolid (Campus de Soria) y auspiciado por la AETI.
Por mi parte, supe de la AETI el último año de carrera (sigh!) así que en cuanto me enteré de que este año se realizaba en Soria, no me lo pensé dos veces. ¡Mi primer tradusarao! Además, contaba con la inestimable ayuda de Naiara (@bitorikova), compañera de periplo traductoril en la UPV-EHU allá en el 2009. Fue una grata sorpresa encontrarla en la organización de este evento, por lo que le di la chapa planteándole todas y cada una de mis dudas. ¡Un besi, Naiara! (:

Y el día señalado llegó. Mochila a la espalda y cargada de ilusión y muchas ganas por desvirtualizar y aprender de muchos traductores, recorrí las calles del centro de Soria y llegué al Palacio de la Audiencia, situado en la Plaza Mayor. Antes de entrar eché un vistazo de nuevo al programa y a cada título que leía me entraban más y más ganas de que empezase. Ya con la carpetica en mis manos y dentro de la sala me encontré con mi compañero Juan Pablo (@jpcuervotrans), también de la UPV-EHU y Alaine (@Hitz_eta_piz), a la que desvirtualicé inmediatamente.
Desde aquí quiero agradecer a la organización del evento por el detallazo del pendrive con las presentaciones e información de las ponencias, a Gabriel Cabrera (@tuitsdegabriel) por grabar todas las ponencias y ponerlas a nuestra disposición aquí y a Eduardo Miguel (@eduardomdesign), el diseñador gráfico que ha dado vida a la mascota, web y panfleto del evento y artista de las fotos de los ponentes que muestro a continuación. (más…)

Días con olor a cultura

Pocos días al año tienen tanto aire lingüístico como hoy 23 de abril. Celebraciones de independencias y fiestas religiosas aparte, en el día de hoy convergen (entre otros):

1.- La Diada de Sant Jordi. También conocido como el Día de la Rosa o el Día del Libro, la festividad de Sant Jordi lleva celebrándose en Catalunya desde el año 1456. En este día se produce un intercambio de regalos entre los enamorados: una rosa para la mujer y un libro para el hombre. He aquí un gráfico muy interesante de este día.

Feliç Diada de Sant Jordi!

2.- El Día internacional del Libro y del derecho de autor. La primera conexión entre el 23 abril y los libros tuvo lugar en el año 1923, año en el que libreros de toda España decidieron celebrar el Día del Libro como manera de honrar al escritor Miguel de Cervantes.
En el año 1995, la UNESCO decidió también celebrar el Día internacional del Libro y del derecho de autor el 23 de abril, aniversario de multitud de figuras literarias como William Shakespeare, Inca Garcilaso de la Vega, Josep Pla o Miguel de Cervantes (sin mencionar las confusiones temporales por los calendarios juliano y gregoriano).

3.- El Día de la Lengua Inglesa en las Naciones Unidas. En este caso fue de nuevo la UNESCO quien en el año 2010 decidió establecer un “Día de la Lengua” para cada uno de los seis idiomas oficiales de la Organización para así celebrar la diversidad y el multilingüismo cultural. Por lo tanto, decidieron que fuera el 23 de abril el día de la lengua franca de la era moderna, coincidiendo con el aniversario de William Shakespeare. (más…)

¿Es la universidad suficiente?

Que levanten la mano todos aquellos que durante su paso por la ESO y Bachillerato se pensaban que la universidad era aquel hervidero de cerebros adolescentes con cuerpos de semi-adultos que pasaban de la mayoría de las clases, siempre tenían algo que celebrar (y dinero para ello, eso sí que era un “Expediente X” total) y que, sin comerlo ni beberlo, al finalizar esos años de locura desenfrenada acababan más colocados que el hijo de Botín          -laboralmente, me se entiende perfectamente-.

– Mamá, yo quiero ir a ESA universidad.

Así es, criaturitas, así es la Universidad: un ente mitológico con el que soñabas desde los 15 años y que cuando llegas resulta que nada es lo que parecía. No voy a entrar a determinar qué porcentajes de responsabilidad tienen de esta imagen la industria cinematográfica de Hollywood, los discursos poco realistas que en aquella época cualquier persona 10 años mayor que nosotros (con experiencia o sin ella, el caso era ser mayor) se ofrecía voluntariamente a darnos o lo-que-no-debe-ser-nombrado-en-épocas-de-crecimiento-negativo. Pero lo cierto es que ya nada es lo que era.

Pero entonces… ¿es la universidad suficiente?

Debatir las consecuencias y cambios sociológicos derivados del acceso del grueso de la población a una educación superior, de calidad y gratuita -cualidades que en la actualidad se están reWertiendo cosa mala- sería demasiado complicado, pero baste con decir que ahora más que nunca la Universidad es una etapa media, esa fase tras decidir que algo te gusta y meterte de lleno a ello. Hace no mucho se lo explicaba a unas personitas de la siguiente manera: “Hace décadas, una hamburguesa era una hamburguesa entre pan y pan. En cambio, ahora llevan de todo: lechuga, tomate, queso, pepinillos… La Universidad de entonces era como esa hamburguesa entre pan y pan: simple, pero servía su cometido. La Universidad de ahora tan sólo es el pan (y, si acaso, medio filete) a la que debes ir añadiendo tú mismo los ingredientes”.

Pero, ¿y es eso malo? Depende de cómo se mire. (más…)

¿Hay alguien ahí fuera?

Traductores, lemures, bots, periquitos, cacahueses y seres humanos en general, ¡sean todas y todos bienvenidos a este mi blog! (No, es broma, los cacahueses que ni se acerquen).
Llevaba ya tiempo parada ante la encrucijada “blog sí – blog no” y al final he decidido decantarme por el sí. ¿Que por qué? Quedaría muy bonito y profesional decir que cuando leo blogs de otras traductoras tengo un enfoque ligeramente distinto a las cuestiones que plantean o que toda opinión sobre un determinado tema siempre interesa (que, en parte, ambas son verdad). Pero más que nada hago este blog para liberar todas esas incógnitas y desvaríos mentales que me pasan por la almendra muy a menudo -y que suelen estar relacionadas con la traducción, los idiomas o el lenguaje en general-.

Siguiente pregunta: ¿Y por qué Cosmic Translations (Traducciones Cósmicas para los de la LOGSE)? Encontrar un nombre que me definiera era una tarea harto complicada. Y el intentar no recaer en los tópicos “torre de Babel”, “traduc-loquesea” o algo relacionado con “palabras” también. Así que se me ocurrió algo que de siempre me ha apasionado: las estrellas, planetas y galaxias. Aclaro desde ya que no soy ninguna ingeniera física teórica ni me sé todas las constelaciones por orden alfabético. Simplemente me quedo ensimismada ante la magnitud de todo lo que se extiende más allá de nuestras cabezas (por normal general) pensantes y lo infinitamente insignificante que me hace sentir cuando pienso y leo sobre el tema. Que profundo me ha quedado, ¿no?

No soy muy amiga de las listas (véase “Top 10 de mis blogs de traducción preferidos” o “5 cosas que los traductores deben hacer antes de embarcarse en una determinada tarea”) así que podéis respirar tranquilos.

¡Lo ha dicho!

¡Lo ha dicho, lo ha dicho!

Odio ver mucho número junto cuando las cosas se pueden organizar de otras formas. Quizás tenga que ver con que soy sinestésica espacio-temporal -cosa que, para más inri, descubrí durante una clase de interpretación simultánea-, pero eso ya es otra historia.

Sin más dilación, sean pues bienvenidos a mi primerizo pero encantador blog.