universidad

#ENETI2014: mi primer “tradusarao”

Ante la inminente avalancha de entradas sobre el #ENETI2014, he decidido poner mi granito de arena escribiendo unas líneas. Sí, ha pasado una semana y algo ya, pero quería dejar reposar toda la información para poder relatar brevemente mi experiencia.

Como muchos sabréis, Soria se convirtió el pasado 1 y 2 de mayo en la “meca” española en cuanto a estudiantes de TeI, recién licenciados y profesionales. En total, más de 350 personas se reunieron para celebrar el XI Encuentro Nacional de Estudiantes de Traducción e Interpretación o ENETI2014, evento organizado por la facultad de TeI de la Universidad de Valladolid (Campus de Soria) y auspiciado por la AETI.
Por mi parte, supe de la AETI el último año de carrera (sigh!) así que en cuanto me enteré de que este año se realizaba en Soria, no me lo pensé dos veces. ¡Mi primer tradusarao! Además, contaba con la inestimable ayuda de Naiara (@bitorikova), compañera de periplo traductoril en la UPV-EHU allá en el 2009. Fue una grata sorpresa encontrarla en la organización de este evento, por lo que le di la chapa planteándole todas y cada una de mis dudas. ¡Un besi, Naiara! (:

Y el día señalado llegó. Mochila a la espalda y cargada de ilusión y muchas ganas por desvirtualizar y aprender de muchos traductores, recorrí las calles del centro de Soria y llegué al Palacio de la Audiencia, situado en la Plaza Mayor. Antes de entrar eché un vistazo de nuevo al programa y a cada título que leía me entraban más y más ganas de que empezase. Ya con la carpetica en mis manos y dentro de la sala me encontré con mi compañero Juan Pablo (@jpcuervotrans), también de la UPV-EHU y Alaine (@Hitz_eta_piz), a la que desvirtualicé inmediatamente.
Desde aquí quiero agradecer a la organización del evento por el detallazo del pendrive con las presentaciones e información de las ponencias, a Gabriel Cabrera (@tuitsdegabriel) por grabar todas las ponencias y ponerlas a nuestra disposición aquí y a Eduardo Miguel (@eduardomdesign), el diseñador gráfico que ha dado vida a la mascota, web y panfleto del evento y artista de las fotos de los ponentes que muestro a continuación. (más…)

¿Es la universidad suficiente?

Que levanten la mano todos aquellos que durante su paso por la ESO y Bachillerato se pensaban que la universidad era aquel hervidero de cerebros adolescentes con cuerpos de semi-adultos que pasaban de la mayoría de las clases, siempre tenían algo que celebrar (y dinero para ello, eso sí que era un “Expediente X” total) y que, sin comerlo ni beberlo, al finalizar esos años de locura desenfrenada acababan más colocados que el hijo de Botín          -laboralmente, me se entiende perfectamente-.

– Mamá, yo quiero ir a ESA universidad.

Así es, criaturitas, así es la Universidad: un ente mitológico con el que soñabas desde los 15 años y que cuando llegas resulta que nada es lo que parecía. No voy a entrar a determinar qué porcentajes de responsabilidad tienen de esta imagen la industria cinematográfica de Hollywood, los discursos poco realistas que en aquella época cualquier persona 10 años mayor que nosotros (con experiencia o sin ella, el caso era ser mayor) se ofrecía voluntariamente a darnos o lo-que-no-debe-ser-nombrado-en-épocas-de-crecimiento-negativo. Pero lo cierto es que ya nada es lo que era.

Pero entonces… ¿es la universidad suficiente?

Debatir las consecuencias y cambios sociológicos derivados del acceso del grueso de la población a una educación superior, de calidad y gratuita -cualidades que en la actualidad se están reWertiendo cosa mala- sería demasiado complicado, pero baste con decir que ahora más que nunca la Universidad es una etapa media, esa fase tras decidir que algo te gusta y meterte de lleno a ello. Hace no mucho se lo explicaba a unas personitas de la siguiente manera: “Hace décadas, una hamburguesa era una hamburguesa entre pan y pan. En cambio, ahora llevan de todo: lechuga, tomate, queso, pepinillos… La Universidad de entonces era como esa hamburguesa entre pan y pan: simple, pero servía su cometido. La Universidad de ahora tan sólo es el pan (y, si acaso, medio filete) a la que debes ir añadiendo tú mismo los ingredientes”.

Pero, ¿y es eso malo? Depende de cómo se mire. (más…)