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Digitalízate

No hace falta rondar mucho tiempo el mundo del ciberespacio y los blogs para contraer el conocido “mal del blogger”: cuando se tiene mucho que contar, no se tiene tiempo para volcarlo en el blog y cuando sí se tiene tiempo, no se tiene nada que contar. ¡Sigh!

Y así es. Tras unas semanas moviditas vengo con una recomendación para todos aquellos, traductores o no, que utilicen Internet como su huequito personal de promoción o venta:
el marketing digital.
Hace unos días tuve la oportunidad de participar y aprender en un curso de marketing digital patrocinado por Google e IAB Spain. ¿Requisitos de participación? Diplomados o licenciados con edades comprendidas entre los 18 y los 30 años que se encuentren actualmente desempleados o que nunca hayan cotizado a la seguridad social.


El curso en cuestión es gratuito y cuenta con dos modalidades: online y presencial. Recomiendo la opción presencial en todo caso, ya que el contacto con los profesionales siempre se agradece y las clases son verdaderamente interesantes, pero entiendo que no todo el mundo puede dedicarle una semana entera a la formación (el curso es intensivo, 40 horitas de 09.00 a 18.30 durante una semana). (más…)

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¿Es la universidad suficiente?

Que levanten la mano todos aquellos que durante su paso por la ESO y Bachillerato se pensaban que la universidad era aquel hervidero de cerebros adolescentes con cuerpos de semi-adultos que pasaban de la mayoría de las clases, siempre tenían algo que celebrar (y dinero para ello, eso sí que era un “Expediente X” total) y que, sin comerlo ni beberlo, al finalizar esos años de locura desenfrenada acababan más colocados que el hijo de Botín          -laboralmente, me se entiende perfectamente-.

– Mamá, yo quiero ir a ESA universidad.

Así es, criaturitas, así es la Universidad: un ente mitológico con el que soñabas desde los 15 años y que cuando llegas resulta que nada es lo que parecía. No voy a entrar a determinar qué porcentajes de responsabilidad tienen de esta imagen la industria cinematográfica de Hollywood, los discursos poco realistas que en aquella época cualquier persona 10 años mayor que nosotros (con experiencia o sin ella, el caso era ser mayor) se ofrecía voluntariamente a darnos o lo-que-no-debe-ser-nombrado-en-épocas-de-crecimiento-negativo. Pero lo cierto es que ya nada es lo que era.

Pero entonces… ¿es la universidad suficiente?

Debatir las consecuencias y cambios sociológicos derivados del acceso del grueso de la población a una educación superior, de calidad y gratuita -cualidades que en la actualidad se están reWertiendo cosa mala- sería demasiado complicado, pero baste con decir que ahora más que nunca la Universidad es una etapa media, esa fase tras decidir que algo te gusta y meterte de lleno a ello. Hace no mucho se lo explicaba a unas personitas de la siguiente manera: “Hace décadas, una hamburguesa era una hamburguesa entre pan y pan. En cambio, ahora llevan de todo: lechuga, tomate, queso, pepinillos… La Universidad de entonces era como esa hamburguesa entre pan y pan: simple, pero servía su cometido. La Universidad de ahora tan sólo es el pan (y, si acaso, medio filete) a la que debes ir añadiendo tú mismo los ingredientes”.

Pero, ¿y es eso malo? Depende de cómo se mire. (más…)